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El Día del Señor Vendrá.
¿Qué día es cuando va a volver?.

Realmente no lo sabemos, pues el apóstol Pablo nos indica que no nos dejemos engañar cuando alguien nos diga que el día del Señor esta cerca (2 Tesalonicenses 2:1-2) la traducción correcta es: "ha llegado" y no cerca, sin embargo como será como ladrón en la noche, cualquiera que dé fechas o presuma saber cuándo es, es un falso profeta, por ejemplo ellos dicen: "del tal año no pasa, o viene en el tal año". Eso es falso porque el día y la hora nadie lo sabe, pues vendrá como ladrón en la noche 1 Tesalonicenses 5:2 el día nos tomará por sorpresa pues 1 Tes. 5:3 dice que cuando digan paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos (el pecador) destrucción repentina, como los dolores a la mujer en cinta, y no escaparán. Este pasaje nos habla acerca del que está en pecado, pues para él será una sorpresa terrible, porque sé encuentra en tinieblas (v.4) por eso el apóstol nos exhorta a no dormirnos, sino estar velando  porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Si el cristiano sé encuentra fiel no tendrá nada que temer.

1ª Tesalonicenses. 5:3 También nos habla de una destrucción repentina, La palabra destrucción no quiere decir aniquilación, como suponen los testigos de Jehová. Compárese Mat. 10:28, "Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno"; aquí se usa otra palabra traducida destruir, pero con el mismo significado de arruinar. Las almas perdidas no dejan de existir, sino que pierden su bienestar, "excluidos de la presencia del Señor". Es obvio en este texto que al morir el hombre, su alma no deja de existir, porque los infieles serán destruidos en el infierno. La palabra destruir (OLETHROS) significa "ruina". La Biblia sí nos habla de una destrucción y esta destrucción nos la narra el apóstol Pedro en su carta 2 Pedro 3:10-13 [10] Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. [11] Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, !cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, [12] esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! [13] Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. La destrucción no se refiere a los humanos sino como el pasaje lo indica, a la tierra, pues su función llegó a fin y será quemada, porque  Dios nos dará un cielo y una tierra nueva. (Así llama simbólicamente al lugar de nuestra morada) Pablo nos dice que esa morada está en los cielos. (Fil. 3:20-21)

La mayoría de las personas piensan que cuando escuchan de guerras, terremotos, enfermedades o pestes, es señal de que su venida ya está cerca, pero Pablo dice a los Tesalonicenses que no es así, 1 Ts. 5:3 dice que cuando digan paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos (el pecador) destrucción repentina, como los dolores a la mujer en cinta, y no escaparán. Pues su venida será cuando el hombre esté más tranquilo, cuando digan paz y seguridad, cuando la gente se está divirtiendo y disfrutando es cuando menos piensan en Dios y podría llegarles de sorpresa, no se inquiete cuando escuche de guerras, inquiétese cuando todo este tranquilo, porque  nos tomará por sorpresa, como cuando le llegan los dolores a la mujer en cinta, es seguro que vendrá.

Javier Barajas Jiménez.

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