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La iglesia de Sardis ¿Alguna vez has visto un cristiano muerto? Apocalipsis 3:16 Por Javier Barajas Jiménez |
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Introducción. ¿Alguna vez has visto un cristiano muerto? En la Escritura encontramos una iglesia donde había muchos, esta es la iglesia de Sardis, en el libro de Apocalipsis encontramos siete iglesias a las cuales se dirige este libro, la situación interna de la iglesia estaba deteriorada y pronto sino es que ya iba a comenzar la persecución contra ellas, ¿Cómo iban a resistir la persecución en ese estado? Por eso es que Cristo le dice a Juan que escriba a ellas, y una por una, comienza a decir lo que tienen y lo que les hace falta, ahora toca el turno a la iglesia en Sardis. Ella era una ciudad de Asia Menor (Apocalipsis 1:3) el historiador Estrabón la describe como una “gran ciudad” la industria principal de Sardis, la confección y tintura de vestidos de lana, además de ser una ciudad fortificada, gracias a los acantilados que la rodeaban. Muchas veces la ciudad donde vivimos influye en la vida del hombre, pero no debe ser así, Pablo dice no os conforméis a este siglo (Romanos 12:2 ) y se refiere a la apariencia de este mundo, la palabra conforméis, puede significar “llegar a ser semejante” y “vine” nos dice en su Diccionario, que esta palabra “no podría ser usado de una transformación interna” la idea es pues, no sean semejantes al mundo, no sabemos cuanto influyo esta ciudad en la vida de los creyentes, pero sin duda “mancharon sus vestiduras” por ser semejantes al mundo. Quien escribe no es cualquiera "Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto:" El que manda escribir es el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas, la frase “los siete espíritus” aparece por primera vez, en Apocalipsis 1:4, y esta frase significa la plenitud del Espíritu, (la palabra siete significa lo perfecto o plenitud) las siete estrellas aparece en Apocalipsis 1:16, y su significado revelado por este libro es, los siete mensajeros de las siete iglesias (la palabra ángel es una transliteración, y significa mensajero) por lo tanto quien dice esto no es cualquiera, sino Cristo mismo (1:11-20). El mensaje es directo para la iglesia de Sardis, y el que dice esto la conoce muy bien, muchos cuando se les enfrenta con su pecado, dicen: ¡no, no es cierto!, pero ¿cómo decirle “no” al que conoce todo? “Yo conozco tus obras” las obras son las acciones que se hacen en nombre de Cristo, pero lo que esta iglesia estaba haciendo, no lo podemos catalogar de esta manera, ya que tenían nombre de que vivían y estaban muertos, que situación tan triste, aparentaban lo que no eran, por eso preguntábamos al principio ¿Alguna vez has visto un cristiano muerto? ¡En esta iglesia abundaban! la palabra muerte significa separación (Efesios 2:1-3) en este caso, se estaban separando de Dios, ¿Qué hacer en tal situación? Aquí se encuentra la solución, Sé vigilante… esta expresión aparece tres veces en este libro (Apocalipsis 3:2-3; 16:15) y también se traduce “velar” la idea pues es que se debe estar despierto en forma espiritual, cuando Pablo se reúne con los ancianos de Efeso, (Hechos 20:31) les dice algo similar: "Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno." Aquí la palabra se usa en sentido de estar despiertos para cuidar de la iglesia, versículos anteriores a este (Hechos20:29) Pablo usa la figura de “lobos rapaces” ahora imaginemos a un lobo en la noche queriendo atacar a las ovejas, ¿Cómo debiera de estar los pastores? ¡Despiertos! De igual modo a la iglesia de Sardis, el Señor le dice ¡despertad! (la nueva versión internacional así traduce Apocalipsis 3:2) pero ellos deben cuidarse porque el enemigo no venia de afuera –como los lobos- sino de dentro, ellos mismos eran el enemigo, sus obras. Enseguida les dice "…y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios…" tenían que hacer algo ahora mismo, no para otro día, las personas veían una iglesia que se reunía, que parecía viva, pero Dios ve lo que hay en el interior, ve al hombre “desnudo” de manera que no había nada que pudieran esconder, no debemos preocuparnos por aparentar algo ¡tenemos que vivirlo! Hay una esperanza ¡no están totalmente muertos! pues hay cosas que están para morir, mucha gente dice “ya no hay nada que hacer” pero en este caso es distinto, se podían rescatar, esto es lo que tenían que hacer "[3] Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Ten en mente lo que as recibido “como un deposito permanente” aparte de oír, tenían que guardarlo, muchos se la pasan oyendo, pero nunca lo practican, el mandamiento aquí es mas bien sigan guardándolo, debían arrepentirse de sus pecados, porque ellos son los que los habían llevado a esa situación, y dejar de hacer lo malo, "...Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti." Esta es una expresión de juicio, tarde o temprano todos recibiremos nuestro pago, (Romanos 6:23) pero sino se mantienen despiertos, ese día llegaría como ladrón en la noche, ¡sin avisar! Las pocas personas Aunque esta iglesia tenía muchos “muertos” todavía quedaban algunas “pocas personas” con vida, estos eran fieles pues no habían manchado sus vestiduras, no estaban llenos de pecado, "[4] Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas." Su fidelidad iba por encima de lo que hiciera la mayoría, a ellos no les importaba la frase “todos lo hacen” eran fieles a su Señor. su recompensa; "y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas." En el futuro estarán con él, mas la recompensa todavía estaba abierta para todo aquel que se mantenga despierto y venza: "El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles." El libro de la vida es buen contraste para esta iglesia, porque en ella había muchos muertos y si seguían sin hacer nada no podrían estar en él, porque en este libro sólo están nombres de “vivos”. La expresión confesare su nombre aparece en Mateo 10:32-33 en el cual se nos dice la condición para que Cristo nos confiese delante del Padre, y esta es: confesarle y no negarle, así pues, esta expresión nos indica que los de Sardis deberían seguir fieles sin negarle, la persecución por parte de Roma pronto les iba a llegar a ellos, por eso "[6] El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias." Debían oír lo que el Espíritu dice, pero como hemos visto también guardarlo (Apocalipsis 1:3) porque el tiempo esta cerca. Conclusión: no sabemos qué paso con esta iglesia, pero si, que hay mucho que podemos aprender, hay que permanecer fieles, sin manchar nuestras vestiduras, y guardar lo que oímos, además aunque seamos minoría no hay razón para no ser fiel, recordemos que Dios conoce todo lo que somos y hacemos no hay que aparentar nada, hay que estar permanecer despiertos y “vivos”. |
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