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¿Aceptas a los nicolaítas? |
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Cada vez más, creen que se puede ser del mundo y ser de Dios; buscan reconciliar practicas pagas que afectan la espiritualidad con el cristianismo.
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"Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco." |
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Apocalipsis 2:14-15 Por Javier Barajas Jiménez. Introducción: Hay ocasiones en que los creyentes no miden el peligro de aceptar practicas contrarias a la verdad. Así le pasó a la iglesia en Pérgamo, que aceptaban a los nicolaítas, estos falsos maestros introdujeron sus doctrinas y dañaron a la iglesia. Una iglesia se puso alerta y los desechó, pero la otra les aceptó y el Señor le reprocha su mal proceder. Los nicolaítas son nombrados en dos ocasiones en Apocalipsis (2:6, 15). En este estudio consideraremos las consecuencias de aceptar las doctrinas de los nicolaítas, que aunque usted no lo crea están presentes en muchas de nuestras congregaciones. Hace algunos días se llevó acabo en el DF (ciudad d México), la famosa foto artística de desnudos; en ellas hubo de todo tipo de personas, pero lo que más llamó la atención a un canal de noticias, fue que al mismo evento, asistieron dos personas que pertenecen a la iglesia Bautista. ¿QUIÉNES ERAN LOS NICOLAÍTAS? Seguramente nos estaremos preguntando la identidad de tales personajes, el hecho de que se nombren en apocalipsis, ya de por sí, despierta nuestro interés. Según se cree eran seguidores de Nicolás. Es casi seguro que tenían enseñanza gnóstica. Algunos de los llamados “Padres de la iglesia”, hombres que vivieron después de los apóstoles, dicen que su fundador fue Nicolás de Antioquia. Este Nicolás supuestamente era uno de los siete varones que se escogieron para servir las mesas: “Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;” (Hechos 6:5, Énfasis añadido). Esto indicaría que en algún momento Nicolás apostató e inició una secta, a la cual se le llamó los nicolaítas, sin embargo, algunos otros dicen que tal cosa no es segura. Según Barclay: “Clemente de Alejandría dice que “(los nicolaítas) se abandonaban al placer como cabras… llevando una vida de autoindulgencia.” Pero exculpa a Nicolás de toda responsabilidad diciendo que pervertían su dicho diciendo “que se puede abusar de la carne” cuando lo que quería decir Nicolás era que hay que sojuzgar el cuerpo; los herejes pervertían este dicho para hacer que significara que l carne se puede usar tan desvergonzadamente como se quiera.” (Comentario de William Barclay, al Nuevo Testamento, un tomo. P. 1117). Lo que sí es un hecho es que estos Nicolaítas afectaban a los creyentes en Pérgamo, puesta habían les habían infectado, además que de su doctrina estaba esparcida hasta Efeso, pero ellos a diferencia de Pérgamo no se dejaron infectar. Muchas personas dejan que las falsas enseñanzas se introduzcan, afectando así su vida espiritual y su relación con Dios, por ello este pasaje nos habla del descuido de ellos, y nos alerta a estar pendientes de lo que recibimos y toleramos.
¿EN QUE CONSISTÍA SU DOCTRINA? De inicio podemos decir que sus obras eran malas, y como en todo momento son nuestras obras las que muestran lo que creemos, estos eran semejantes a los que describe Tito: “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.” (Tito 1:16) Cuando sus obras son examinadas a la luz de la Escritura, son halladas deficientes, imposibles de ser aprobadas por Dios. Si su enseñanza era gnóstica, entonces promovían la idolatría y la inmoralidad, creían que se podía usar el cuerpo para pecar, y seguir sirviendo a Dios, pero estos estaban llenos de tinieblas. Tanto Pablo como Juan, nos muestran que tales enseñanzas son falsas: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Ro. 6:1-2) En este texto encontramos que no tenemos ningún permiso para pecar, y Juan dice: “(8) El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. (9) Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” (1ª Jn. 3:8-9). Así que lo que los nicolaítas enseñaban estaba lejos de la santidad que Dios pedía a su pueblo. Nuestros hermanos de Pérgamo estaban peor que los de Corinto que aceptaban a un fornicario (1ª Co. 5.). Pedro también nos habla de los gnósticos, los cuales tarde o temprano se introducirían en la iglesia y nos dice: “Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.” (2ª Pedro 2:18-19) Esto me recuerda lo que leía en una pagina web, donde se hablaba de cristianos gay, ellos afirmaban que podían ser gay y servir a Dios, pues el amor que sienten por los hombres no es pecado, uno de ellos agregó en sus comentarios que hacen en el grupo: “Estoy enamorado del Pastor pero este ya tiene novio” ¿qué podemos decir a esto? Les prometen libertad y ellos mismo son esclavos, ¿Podría un esclavo liberar a otro esclavo? Desde luego que no, sino como dice Pedro, su postrer estado viene a ser peor que el primero (v. 20). Nuestro presente. Actualmente se introduce en la iglesia el espíritu de los nicolaítas, pues muchos dicen que beber no es malo, y mucho menos pecado, (que le pregunten a un alcohólico como llegó a ser alcohólico) de igual manera escuché a un predicador decir que fumar no es pecado, y o participar en practicas paganas, como fiestas donde abunda el alcohol el cigarro, la lascivia, etc. Ahí esta el espíritu de los nicolaítas, ellos pensaban que se podían reconciliar el cristianismo con lo pagano, podían pecar con el cuerpo y servir a Dios. Y que podemos decir de la frase: “puedes pecar y nunca caer de la gracia” ¿acaso no es eso también parte de la enseñanza de los gnósticos y por ende de los nicolaítas? Sí lo es, Pablo en Romanos 6:1-2 y Juan en su carta, nos dicen que, no se puede ser cristiano y pecar y pensar que no hay consecuencias.
¿QUÉ ACTITUD TIENE DIOS PARA CON ELLOS? Aborrece sus obras. “Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco.” (Ap. 2:15). Ama a los hombres pero detesta sus acciones, y aunque quiere salvarlos no puede tener relación con el pecado, de igual forma nosotros debemos aborrecer tales obras, “Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.” (Ap. 2:6). La única solución para los de Pérgamo y para toda iglesia que se haya dejado contaminar con esta manera de pensar es arrepentirse. “Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.” (Ap. 2:16) Hay dos formas en que se menciona la venida de Cristo, una de juicio y la otra para consuelo, sin duda a los de Pérgamo les tocaba decidir cuál escoger. Conclusión: Cuidemos que clase de enseñanzas recibimos y también trabajemos en nuestra santificación, pues para eso hemos huido de las contaminaciones que hay en el mundo. Si usted tiene alguno de los vicios que se han presentado aquí, tales como: borrachera, fornicación, lascivia, drogas etc. es tiempo de que se arrepienta y que no acepte a los nicolaítas en su vida. ¿Usted acepta a los nicolaítas?
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