Los Ciento Cuarenta y Cuatro Mil

Por Javier Barajas Jiménez

 

Introducción: Uno de los temas más populares, es el de los 144,000, mucha de la popularidad que recibe, es a causa de que normalmente es un tema al que suelen recurrir los Testigos de Jehová, muchos están interesados, pues cuando confrontan con ellos no saben como contestarles, otros por simple curiosidad, las preguntas más comunes son: ¿Quiénes son los 144,000? ¿Es verdad que son un grupo de individuos privilegiados que van a morar en el cielo? Ahora consideraremos el tema, primero daremos la interpretación del texto, que a saber son: Ap. Cap 7. y cap. 14,  después daremos respuesta a la afirmación de los ya conocidos Testigos de Jehová. El propósito principal no es mostrar que este grupo esta equivocado, sino informar a los oyentes, la realidad de dicho tema, pero como no podemos dejarlos a un lado, la misma interpretación del texto, mostrará que ellos están equivocados.

El capitulo siete comienza diciendo: (1) Después de esto… Esta expresión indica que esto sucedió al termino de los acontecimientos vistos en el capitulo seis, en el cual fueron abiertos seis sellos restando sólo el séptimo por abrirse, esto es parte de un paréntesis antes de ser abierto este último sello. En eso Juan nos declara la visión, “…vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra,… los ángeles son los agentes que Dios utiliza para cumplir sus propósitos, los cuatro ángulos normalmente representan la tierra. (Mt. 24:31)

Su función era detener los vientos, “…para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. El viento es símbolo de destrucción, pues tiene una gran fuerza y es capaz de ocasionar desastres, pero la razón de detenerlos no era en sí evitar la destrucción, sino sólo posponerla hasta que se llevara acabo lo siguiente: [2] Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar,…” [3] diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Debemos entender que no se trata de una destrucción literal, pues es sólo un símbolo de lo que Dios traería a los enemigos de sus siervos. Hay varias cosas que explicar de aquí.

El texto enfatiza que el ángel subía de donde sale el sol, es decir; del oriente, esta frase puede ser simplemente descriptiva o puede contener un simbolismo, algunos creen que se trata de un símbolo de salvación, es decir; de donde viene la salvación.  

Este ángel trae el sello del Dios vivo, la palabra vivo lo identifica como diferente de los demás dioses paganos, pues mientras que ellos estaban muertos; Dios está vivo. La palabra sello es del vocablo griego “sphragis” se utilizaba para sellar una carta o un documento, era una marca que denotaba propiedad o aprobación, y o autenticidad en el objeto marcado; también se refiere a la impresión de un anillo que utilizaban personas de autoridad. En Apocalipsis se refiere a los que son propiedad de Dios, y simboliza protección para sus siervos, este sello sería puesto en la frente, es decir; arriba de los ojos y entre ellos. El sello es el nombre de Dios y del cordero (Ap. 14:1; 22:4)    

En seguida Juan declara quienes son los sellados:

[4] Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. [5] De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. [6] De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. [7] De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. [8] De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.

Si tomáramos de una manera literal este pasaje difícilmente sería aplicable a cualquier personas de este tiempo, y aun en el primer siglo, pues los sellados son judíos, “Las doce tribus ya no existían como entidades separadas en el siglo I; con pocas excepciones, solamente Judá, Benjamín y Leví fueron reconocidas como ancestros, e incluso hoy la mayoría de estas distinciones ya no son seguras.” ( Keener)  sin embargo esto es sólo un símbolo de la iglesia, puesto que ella es el Israel de Dios, (Gálatas 6:16) es el pueblo escogido por Dios (1ª P. 2:9-10) también en ella se encuentran los descendientes de Abrahán por la promesa (Gá. 4:28), el símbolo de los 144,000 es la totalidad de la iglesia compuesta de judíos y gentiles, ya que el símbolo se saca multiplicando 12 x 12 =144 x 1000. En el libro de Apocalipsis el número 12 representa a las 12 tribus de Israel, y también a los 12 Apóstoles Apocalipsis 21:12, 14 dice:

(12) “Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;” (14) “Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.” El mil simboliza la totalidad, muchos, todos.

Los 144,000 estaban en la tierra y no en el cielo (v. 1), la visión representa a todos los cristianos y nada tiene que ver con un grupo de personas especiales morando en el cielo, después de esta visión Juan tiene otra que también representa a los cristianos (Ap. 7:9) para complementar la explicación  de los 144,000 es necesario considerar el cap. 14 dónde se nos explica que ellos son redimidos (v. 3) palabra que significa comprar, ellos son fieles pues no se contaminaron con mujeres, es decir, religiones falsas, y siguen al cordero por donde quiera que va, también son puros, santos, pues son vírgenes, y sin mancha (v. 4-5) y son primicias, Aunque la palabra primicias era usada para los primeros frutos de la cosecha, con el tiempo empezó a llevar la idea de que las primicias era lo mejor de dicha cosecha. En el primer siglo Roma pudo haber clasificado a los cristianos como escoria, ¡Pero Dios los nominó como lo mejor, lo más excelente!. Todas estas características las tiene todo cristiano fiel.

Sin embargo los testigos de Jehová tuercen esta enseñanza y la acomodan a su doctrina, causando así acepción de personas. En la revista “El gobierno que nos traerá el Paraíso” ellos hacen varias afirmaciones las cuales consideraremos a continuación.

Ellos dicen que solo a algunos irán al cielo: 

“Jesús también reveló que él no estaría solo en gobernar su Reino. Se escogería a algunos para que fueran al cielo y gobernaran allí con él (Lucas 12:32; Juan 14:3) ¿Cuántos habría? Revelación 14:1 responde: 144.000.” (Revista: El gobierno que nos traerá el Paraíso. WATCH TOWER BIBLE AND TRACT SOCIETY OF PENNSYLVANIA)

Pero como ya hemos considerado el número es simbólico y si tomamos literal esta visión el primero que no iría al cielo sería el creador y fundador de los testigos de Jehová, ya que él se casó y no era judío y tomando la visión literal tendría que ser virgen, ¡qué ridículo! ¿No le parece? ¿Por qué tomar literal el número y los demás símbolos no? ¡Por pura conveniencia!

Sin duda nosotros habremos de preguntarnos, Pero ¿entonces qué pasará con los demás? Ellos responden así:

 

“Si solo 144.000 van al cielo a gobernar con Jesús, ¿qué esperanza puede tener el resto de la humanidad?”

 

“La Biblia dice: “los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella”. (Salmo 37:29.) A los que han de vivir en la Tierra para siempre se les llama las “otras ovejas” (Juan 10:16.)

 

“De modo que hay dos esperanzas. Jehová Dios invita a 144.000 a ir al cielo a gobernar con Jesucristo. Pero a otros millones de personas da la esperanza segura de vivir en la Tierra para siempre como súbditos de Su Reino. (Revelación 5:10.)”

 

En estas afirmaciones encontramos varios textos torcidos y mal aplicados, en primer lugar las “otras ovejas” no son gente que morará en la tierra como ellos afirman, en ninguna parte de la Escritura encontramos un versículo afirmando tal cosa, además de esto con una clara explicación descubrimos que las otras ovejas de las que habla Cristo son los gentiles, es decir; toda aquella persona que no es judía, (para una explicación más clara lea mi estudio “¿Todos se van a salvar?”)

También el apóstol Pedro desmiente la afirmación de que la tierra permanecerá para siempre (2ª P. 3:10-13) ahora bien, si El Salmo 37:29 dice tal cosa, entonces los Testigos de Jehová que irán al cielo no son Justos, pues el salmo dice que “los justos heredarán la tierra” pero por si esto fuera poco Mateo dice que los justos irán a la vida eterna, es decir; el cielo (Mt. 25:46) si los Testigos de Jehová que van cielo no son los justos ¿qué son entonces? Pues Mateo 13:49-50 dice que en el fin del mundo se apartará a los malos de entre los justos. ¿Acaso hay una tercera clase? la Biblia no se contradice en el Salmo 37:29, pues en el solamente se refiere a Jehová cumplirá sus promesas, recuerde que ellos anhelaban una tierra mejor esto es celestial, (Hebreos 11:13-16) y el escritor a los Hebreos dice: porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.”

A todo esto en la revista citada jamás se nos dice cuáles son las características que deben tener este tipo de personas para ir al cielo, o quién los escoge. ¿Cuándo se completo el número de 144,000? han pasado más de dos mil años ¿cree usted que todavía haya cupo? Conocí una persona que perteneció a los Testigos de Jehová por varios años, ella estuvo presente cuando festejaban la cena del Señor, ¿y sabe usted qué mecánica tenían para saber quién es de los 144,000? pues bien, cada uno de ellos se pasa la copa y no todos beben de ella, pues quien lo haga será de ese grupo selecto que gobernará desde lo cielos, y cuando alguien se atreve a beber de ella comenta “es que me sentí como si yo fuera a vivir en los cielos” ¡vaya forma de escogerlos! ¿No cree? Sólo porque sintió, ¿y cómo sabe ella que todavía hay lugar?

 

Tal doctrina es por demás denigrante, y falsea las Escrituras, además crea entre la gente acepción de personas, falsas esperanzas y almas inseguras; ya que ninguna de ellas se siente digna de tomar de la copa, ¡como si el ir al cielo fuera un privilegio de unos cuantos!, cuando Cristo murió por todos, para que todos tengan la oportunidad de ir, pero a toda alma que ha sido engañada por estas doctrinas le digo, Dios no hace acepción de personas y Cristo volverá por todo fiel cristiano para llevarle a morar al cielo, pues esta es la promesa que a todos prometió.