| Pagina Principal | Firma el libro de visitas | |||||
|
El sexto sello: ...¡¿Quién podrá sostenerse en pie?! Apocalipsis 6:12-17 Por Javier Barajas Jiménez
(Dibujo tomado del libro: "Apocalipsis ...¡se acerca su magnifica culminación!", de los Testigos de Jehová, Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania)
Seguramente usted pensara que acaba de leer un pasaje que habla del fin del mundo, pero no, no es así, aunque el pasaje parece de lo más aterrador y lo es, no habla del fin del mundo, y no porque el fin del mundo no haya de ser aterrador, ¿por qué no habla del fin del mundo?, por la evidencia que el pasaje nos muestra y porque estos símbolos ya habían sido utilizados antes en el A. T. y en otros pasajes. Mientras que los primeros sellos (menos el primeo) nos hablan de la persecución de la iglesia por parte del imperio Romano, el sexto sello tiene que ver precisamente con los romanos, quienes son los enemigos de los cristianos en apocalipsis, pero primero consideremos la basta evidencia que hay de que no se trata del fin del mundo.
¿Qué significa el sexto sello? Conviene decir que los versículos que estamos estudiando son simbólicos, y no debemos interpretarlos de forma literal. ¿Pero qué significan? El sexto sello es una revelación para la iglesia, este era el momento que las almas de quinto sello y los creyentes en la tierra estaban esperando, es la respuesta a sus oraciones y la revelación de que Cristo hará justicia. Este sello simboliza el juicio contra una nación, en el Antiguo Testamento encontramos ejemplos de estos símbolos y todos tienen que ver con una nación enemiga del pueblo de Dios que será destruida. Veamos. En el libro de Joel encontramos la profecía sobre la destrucción de Jerusalén, el lenguaje que se utiliza en esta profecía es de lo más parecido: “¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso.” (Joel 1:15) “Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano.” (Joel 2:1). El día que la nación sea destruida le llama: “el día de Jehová”, pero Dios no vendrá en persona a destruirlo, pues usará un “pueblo grande y fuerte” (Joel 2:2-9) Dios cumplirá con su profecía contra Jerusalén por su desobediencia. Sigue describiendo en forma simbólica cómo será ese día: “Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” (Joel 2:10-11) “Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.” (Joel 2:30-31) Joel no estaba profetizando el fin del mundo (el cual sí llegará, algún día) solamente hablaba de una nación que iba a ser destruida, por este mismo símbolo y por el contexto de apocalipsis 6:12:17 podemos darnos cuenta que en apocalipsis se profetiza la caída de Roma. Sin embargo aun hay más evidencias de que estos símbolos ya fueron usados para la caída de otras naciones. De la misma manera se profetizo la caída de Samaria, cuando los Asirios la destruyeron y los israelitas fueron llevados cautivos, (Aproximadamente 722 años a. de C.) “De Samaria fue cortado su rey como espuma sobre la superficie de las aguas. Y los lugares altos de Avén serán destruidos, el pecado de Israel; crecerá sobre sus altares espino y cardo. Y dirán a los montes: Cubridnos; y a los collados: Caed sobre nosotros.” (Oséas 10:7-8) También se usaron los mismos símbolos para Edom (Isaías 34:1-17), y para la destrucción de Babilonia por los Medos que se cumplió 539 a. de C. (Isaías 13:1-22) y por último también se usaron dichos símbolos en Lc.23:30, para la caída de Jerusalén en el año 70 d. C. en manos del emperador Tito. (Lc. 21:22-24)
EL ENEMIGO A VENCER ES ROMA La ira de Dios sería la venganza por el derramamiento de sangre de sus santos, Roma iba a pagar, ellos recibirían respuesta. En ninguno de los casos de las caídas de las naciones que ya hemos considerado, se cumplió algo literal, pero sí fueron destruidas las naciones por la voluntad de Dios, lo mismo aconteció con Roma, este pasaje nos sirve de ejemplo que todo enemigo de Dios será destruido y será grande su ruina, no debemos pensar que Dios no cumple sus profecías. Sin embargo debemos tomar muy enserio cuando la Biblia habla de la ira de Dios, pues ya sea para una u otra nación su juicio, esto siempre quedan como recuerdo que Dios juzgará y destruirá a sus adversarios. Dice en el libro de Nahum hablando de la profecía sobre Nínive: “[2] Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos. [3] Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. Jehová marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies. [4] El amenaza al mar, y lo hace secar, y agosta todos los ríos; Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida. [5] Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. [6] ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas. [7] Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían. [8] Mas con inundación impetuosa consumirá a sus adversarios, y tinieblas perseguirán a sus enemigos. [9] ¿Qué pensáis contra Jehová? El hará consumación; no tomará venganza dos veces de sus enemigos.” (Nahum 1:2-9).
Los símbolos de la destrucción de Roma. Cuando yo tenía 15 años escuché a un predicador explicar el siguiente versículo de forma literal. “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;” (Ap. 6:12) todavía recuerdo como miraba con insistencia la luna para ver si se hacía roja como la sangre; una vez mientras transitaba ya tarde, por la calle, de pronto recordé esto y voltee a ver la luna, ese día me pareció que estaba roja, algo asustado y pensativo me dirigí a mi casa, al siguiente día supe que no había pasado nada. Lo malo de muchos predicadores es que piensan que tomando de forma literal el pasaje descubrirán qué día vuelve Cristo, imagine estar al tanto de todo terremoto y luego escuchar a las personas decir: “¡ya es hora, eso es una señal!” y pasan cinco años del asunto y nada acontece, en cierta manera esto afecta nuestra predicación porque muchos nos tachan de locos, aunque esto no importaría si estuviéramos diciendo la verdad, pero por medio de un buen estudio sobre la venida del Señor descubrimos que cuando el vuelva no habrá señales.
Comentando de los símbolos. “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.” El mundo lleva mucho tiempo conociendo los terremotos, en el primer siglo acontecieron algunos, la gente conocían que daños causan, pero este terremoto era enorme; un terremoto hace cimbrar la tierra, los daños serían enormes, la firmeza de la tierra y la confianza puesta en ella es sólo una ilusión. Con el simple terremoto sería suficiente para acabar con una o muchas ciudades, pero a esto le siguió el daño en el sol, si alguien se preocupa cuando se va la luz, imagine que no haya la luz del sol, la catástrofe crece, todavía no se reponen de una cosa cuando viene la otra, la luna se vuelve como de sangre y las estrellas del cielo caen sobre la tierra, ¡que imagen más aterrorizante! Pero ¿pueden caer literalmente las estrellas en la tierra? No, ya que unas son más grandes que la misma tierra. “Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.” La tierra era un completo caos. Pero ¿Cuál es la razón de estos fenómenos? ¿Por qué está pasando esto? todo se debe a la ira de Dios, los siguientes versículos nos narran el efecto que esto causo en las personas y se mencionan todas las clases sociales: “Y los reyes de la tierra,..” Los reyes en aquel tiempo eran los emperadores de roma, y todos sus aliados que gobernaban algunas de las tierras que estaban bajo el dominio de Roma. “… y los grandes,…” los magnates, los principales de una ciudad, “… los ricos,…” el término rico es por demás obvio, pero queda resaltar que son los subyugaban al pobre. “…los capitanes,…” los tribunos, un hombre encargado de mil hombres. “…los poderosos,…” Todos los que utilizan su fuerza en mal de los demás, causan temor. “… y todo siervo y todo libre,…” Los esclavos, los sirvientes y los que son libres de esclavitud. “…se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?” Dicho texto es figurado y como dije antes se refiere a la caída de Roma, algunos lo aplican directamente al fin del mundo, y créame que yo no tendría ningún problema en hacer lo mismo, pero estos que lo aplican al fin del mundo y que lo toman todo de forma literal, no hayan como explicarnos si ya se acabo el mundo en el capítulo seis ¿Cómo es que en los siguientes capítulos todavía hay vida en la tierra?, ellos mismo no pueden concebir que ahí se acabe el mundo, y dicen: “lo que pasa es que este pasaje se refiere a después del milenio” pero tal explicación es un error, note y se dará cuenta de lo formidable de la armonía de este pasaje con los próximos: En primer lugar esta es la primera vez que se utiliza la palabra ira, y se usa otras doce veces más en apocalipsis, ahora bien, antes de considerar el verso más importante sobre la ira, debo hacer notar nuevamente que el sexto sello sólo nos muestra lo que pasará con la caída de Roma, dicho esto, vayamos al capítulo 15:1 que dice: “Vi e el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consuma la ira de Dios.” aquí encontramos la palabra ira nuevamente, esa ira de la que habla Ap. 6:12-17 se consuma en las últimas plagas, cuando estas copas son derramadas culmina todo, mire usted lo que acontece con el derramamiento de la última copa: [17] El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. [18] Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. [19] Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. [20] Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. [21] Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande. La ira de Dios se consuma en estos versos, no después del milenio, sino antes, los capítulos 17, 18, 19, nos aclaran quién es la mujer, cómo cayó la ciudad y por qué, y en el 19:18 se repiten las clases sociales de las que ya se nos había hablado en el sexto sello: “para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.” Ahora compare estos con los del capítulo 6:15: “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;” por lo tanto son los mismos. La ira de Dios se derrama antes del milenio, no después de él, pero como esto no les checa con sus interpretaciones intentan cambiar todo. ¿Usted que piensa? (Para una explicación más detallada sobre las copas de la ira, consulte el estudio “Una señal admirable” que saldrá el próximo mes). Juan usa todas las figuras ya vistas en el A.T. para enseñarle al hombre que Dios descargará su ira, y que lo hará sobre los que dañan a los creyentes, sin embargo bien podemos enfatizar que la ira de Dios es algo a lo que debemos poner atención:
¿Cómo es la ira de Dios?... Escuche un fragmento del mensaje “Por qué está tan enojado” [Presione play] (Duración: 4:48 seg.)
Volviendo al sexto sello, los montes y las islas se removieron, en otras palabras todo era un completo caos, a partir de estos acontecimientos, todos se esconden, pero ¿Quién se esconde de Dios? tan sólo el pecador, tenemos el ejemplo de Adán que después de haber pecado tuvo miedo y se escondió, un cristiano no tiene nada que temer pues Dios es su protector, el temor de estos hombres es ver al del trono y al cordero,
¿Quién podrá sostenerse en pie? Esta pregunta se debe contestar de una forma negativa, nadie puede sostenerse en pie ante Dios, sin embargo los únicos que se sostienen de pie ante Dios son los creyentes, ya que Dios es quien nos protege de su propia ira, roguemos a Dios que nos permita nunca conocer su ira de cerca, vivamos siempre dentro de su amor, para conocer sólo su misericordia y su gracia, Dios es justo y si derramar su ira un día sobre los malvados, será porque ellos menospreciaron su amor, y no le aceptaron cuando tuvieron oportunidad. Por lo pronto ya hemos visto que dicho texto se refiere a la caída de una nación, y más precisamente a roma, quien sólo queda como recuerdo que persiguió a los amados del Señor e intentó destruirlos, pero fue grande su ruina, cuando Dios decidió decir: “hasta aquí llegas”
|
|